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AHORRO HOY. BOLETÍN INFORMATIVO DE SUDECA (EDITORIAL)

LEER PDF: AHORRO HOY.  N.° 14 BOLETÍN INFORMATIVO DE SUDECA 

LA ORDEN EJECUTIVA DE TRUMP

Desde enero de este año no hemos editado un boletín que no tenga con principal editorial alguna decisión que haya tomado el gobierno actual de los EE.UU. que no tenga que ver con nuestro país.

Este boletín, el correspondiente al mes de julio, se publica días después que el presidente de EE.UU. ha firmado una nueva Orden Ejecutiva contra nuestro pueblo.

Hoy se discute en el terreno de las relaciones internacionales sobre la vigencia y aplicación del Derecho Público Internacional.

El DPI ha atravesado por distintas etapas, desde la Paz de Westfalia de 1648 hasta la creación de la Organización de las Naciones Unidas en 1945, donde los Estados establecieron las “reglas de juego” en las relaciones internacionales y llegando a la actualidad donde al lado del Estado-nación se encuentra otros actores internacionales.

En el texto (2017) Así se domina el mundo. Desvelando las claves del poder mundial, del Coronel del Ejército español Pedro Baños, se sostiene que el mundo de hoy es como un patio de colegio donde se encuentran los estudiantes que dominan y los que son dominados.

Al recordar los años de estudios en nuestras escuelas y liceos, viene a la mente los estudiantes que eran líderes natos e impuestos, los que se aliaban por razones de conveniencias, los que pasaban inadvertidos, los que destacaban por tus talentos académicos, culturales o deportivos y lo que gozaba de un respeto por todos sus compañeros.

En la esfera internacional también es posible encontrar una tipología de países que disfrutan o carecen de este tipo de cualidades y de distintos grados de influencia.

En la arena internacional conocer las singularidades de los sujetos de estos entornos es imprescindible a la hora de comprender ciertas actuaciones y escenarios. Entender lo que pasa en el mundo de hoy pasa por entender la historia, la cultura de sus pueblos y su posición geográfica, y también eso que los economistas, de distintos signos ideológicos, llamarían las “ventajas comparativas” y “ventajas competitivas”.

Es indudable que en las actuales circunstancias internacionales está imperando la política de la fuerza, sobre todo con la actual administración de los Estados Unidos. No hay país del mundo, incluso de los llamados “aliados”, como los que conforman la Unión Europea, que no hayan sido objeto de amenaza por su política supremacista.

El presidente Donald Trump se está comportando como lo que en nuestro país se llamaría un “guapetón de barrio” y este tipo de “personaje” no cree en leyes, ni en respeto a la opinión del otro. El derecho público internacional sólo se respeta se favorece su interés.

Veamos al respecto sólo dos ejemplos:

Uno, el caso de Irán. El “guapetón de barrio”,  declaró el viernes 19 de julio de 2019 que Washington está listo para obligar a Teherán a pagar “el precio que nadie jamás ha pagado“ si la nación persa hace algo “tonto” y remató con esta perla: “Tenemos la mejor gente en el mundo, tenemos el mejor equipo en el mundo, tenemos los mejores buques —los barcos más mortales—, no queremos tener que usarlos […] Esperamos por su bien que [las autoridades iraníes] no hagan nada tonto. Si lo hacen, pagarán el precio que nadie jamás ha pagado”. He dicho: o te subordinas o se subordinas, nada de ONU y respeto a las normas internacionales.

Dos, el caso Venezuela. El almirante de la Armada de ese país, Craig Faller, Comandante del Comando Sur, admite el 20/07/2019, sin rubor alguno, haber violado el espacio aéreo de nuestro país y para más señas remató asegurando que el ejército estadounidense “continuará volando y operando donde sea que se apliquen las normas internacionales y eso incluye alrededor de Venezuela, Suramérica y el mundo”, con la realización de lo que ellos denominan “vuelos de vigilancia”. Ni más ni menos. El estudiante que dice sí, tengo la razón, te golpeo y qué.

El canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, reaccionando ante tal despropósito, escribo en twitter el 28/06/2019: “Tal como hemos denunciado, la Administración (Donald) Trump (presidente de EE.UU.) confiesa y acepta con descaro que efectivamente viola el espacio de control aéreo de Venezuela. Gravísima y criminal confesión. No hay dudas de sus perversas intenciones. Elevaremos la denuncia a la ONU”.

Por otra parte, el ministro para la Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, denunció que el Gobierno de EE.UU. continúa con sus maniobras de provocación e incumplimiento de las leyes internacionales, al violar descaradamente el espacio aéreo venezolano y dijo, con el realismo por delante, lo siguiente: “Es el mundo de lo anacrónico, de lo inverosímil, el mundo de la fuerza y no de la razón, de la falsa moral, el mundo de la justicia para los débiles y no para los fuertes. EE.UU. continúa en su maniobra de provocaciones y violaciones a las leyes internacionales”. Faltaría agregar que son las teorías de Thomas Hobbes en pleno desarrollo en el siglo XXI.

Ya antes, el vicepresidente sectorial de Comunicación, Turismo y Cultura, Jorge Rodríguez, había revelado que durante este año de 2019 se han producido 78 violaciones al espacio aéreo venezolano por parte de aviones espías estadounidenses.

Lo último, “la gota que rebasó el vaso”, lo constituye la orden ejecutiva, firmada por el “guapetón de barrio”, el 05//08/2019, que establece lo siguiente: “Todos los bienes e intereses que se encuentran en Estados Unidos (…) o que se encuentren o se puedan encontrar en el futuro en posesión o control de cualquier persona de Estados Unidos están bloqueados y no pueden ser transferidos, pagados, exportados, retirados o tratados de otra manera”.

Un día después, en Lima, Perú, el asesor de Seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, declaró y mencionó los propósitos de esta orden ejecutiva: “Estamos dando este paso para negarle a Maduro el acceso al sistema financiero global y para aislarlo aún más internacionalmente” y remató con esta perla: “Desde el congelamiento de activos contra el gobierno de [Manuel] Noriega en Panamá, en 1988; el embargo comercial a Nicaragua en 1985, o el congelamiento integral de activos y el embargo comercial a Cuba en 1962, hemos tomado esta medida”.

Señaló que en cada uno de estos casos, EE.UU. utilizó “una herramienta económica robusta contra las dictaduras que estaban destruyendo sus países con corrupción, violencia y represión”.

“Funcionó en Panamá, en Nicaragua, y lo hará en Venezuela y Cuba”, manifestó.

Esa visión es parte de una política hegemónica que no respecta norma, reglamento o ley alguna en el campo internacional. Ahora los gobiernos no los eligen sus pueblos. Es el todo poderoso que decide cómo y cuándo cambiar o colocar gobiernos. Sólo necesita que no le agrade, lo acusa de dictadura y violador de los derechos humanos y ello es suficiente para dejar a un lado el derecho público internacional.

Con toda razón el jurista italiano, Danilo Zolo (2007), en el texto La justicia de los vencedores. De Nuremberg a Bagdad, dirá que la justicia internacional responde a los intereses de los victoriosos de los conflictos armados o de las fuerzas ocupantes, generalmente las grandes potencias.

Zolo afirma que EE.UU. posee un poder imperial en un sentido complejo, tanto estratégico como normativo. Un poder imperial por fuera y encima del derecho internacional, público y privado. Es así como la potencia imperial se ha cristalizado en un “policía internacional” que justifica su acción con argumentos teológicos y éticos.

Pero ante tamaña arrogancia, ante esa política de imposición, de gansterismo, existe un pueblo levantisco que dice: No más Trump, No more Trump. Este es un pueblo, como diría Mario Picón Salas en 1946, en el discurso inaugural de la Facultad de Filosofía y Letra de la UCV: “ágil, despierto”, es un “eterno Anteo a quien no derribó definitivamente ninguna derrota”

Finalmente y como siempre, lo invitamos a leer este boletín.